23 de julio de 2009
Las tareas de calibración y verificación del Telescopio Espacial Hubble de las agencias espaciales NAS y /ESA se han visto interrumpidas para apuntar el recientemente remozado observatorio a una nueva mancha que está creciendo sobre el planeta gigante Júpiter. La mancha, provocada por el impacto de un cometa o de un asteroide, cambia de un día para otro sobre la capa de nubes del planeta.
Durante los últimos días los mayores telescopios del mundo han estudiado Júpiter. Para no perder la posibilidad de realizar nuevos avances científicos sobre el drama que se está desarrollando a 580 millones de kilómetros, Matt Mountain, director del Space Telescope Science Institute de Baltimore, Maryland, asignó el tiempo vacante de observación a un equipo de astrónomos dirigido por Heidi Hammel del Instituto de Ciencia Espacial de Boulder, Colorado.
La imagen capturada por el Hubble el 23 de julio de 2009, es la más nítida tomada en luz visible y es la primera observación científica que realiza el Hubble desde las tareas de reparación y mejora efectuadas en mayo de 2009. Las observaciones fueron realizadas con la nueva Cámara de Gran Campo 3 (en inglés, Wide Field Camera 3 ó WFC3).
“Este es sólo un ejemplo de lo que la nueva cámara de tecnología punta puede hacer, gracias al duro trabajo de los astronautas y de todo el equipo del Hubble”, comenta Ed Weiler, administrador asociado del Directorado de Misiones Científicas de la NASA. “Afortunadamente, ¡lo mejor está todavía por llegar!”.
“La capacidad realmente exquisita de toma de imágenes ha desvelado un asombroso nivel de detalle en el lugar de impacto 2009”, comenta Hammel. “Al combinar estas imágenes con nuestros datos tomados desde tierra en otras longitudes de onda, seremos capaces de comprender de forma global qué está sucediendo con los restos del impacto. ¡Mis más sinceras felicitaciones y agradecimientos al equipo que desarrolló la Wide Field Camera 3 y a los astronautas que la instalaron!”
Descubierta por un astrónomo aficionado australiano, Anthony Wesley, el pasado domingo 19 de julio de 2009, la mancha se creó cuando un pequeño objeto se zambulló y desintegró en la atmósfera de Júpiter. Este fenómeno sólo se había observado con anterioridad en Júpiter hace 15 años.
“Este fenómeno es notablemente similar al producido por el cometa Shoemaker Levy 9, que impactó en Júpiter en julio de 1994”, comenta Keith Noll, miembro del equipo del Instituto de Ciencia del Telescopios Espacial.
“Suponiendo que un impacto de esta magnitud es poco frecuente, somos muy afortunados de poder observarlo con el Hubble”, añade Amy Simon-Miller del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA. Amy explicó que los detalles de la imagen tomada por el Hubble permiten distinguir una serie de grumos en la columna formada por los restos de la colisión, producidos por las turbulencias de la atmósfera de Júpiter. La mancha tiene ahora una extensión aproximada de dos veces la longitud de toda Europa.
Simon-Miller estimó que el diámetro del objeto que impactó contra Júpiter era, como mínimo, dos veces el tamaño de varias canchas de fútbol. La fuerza de la explosión en Júpiter fue miles de veces más potente que la del supuesto cometa o asteroide que explotó sobre el valle del río Tunguska, en Siberia, en junio de 1908.
La WFC3, instalada por los astronautas del trasbordador espacial en mayo, aún no está completamente calibrada. Si bien ya es posible tomar imágenes del Universo, todavía no se puede aprovechar el pleno potencial de la cámara en la mayoría de las observaciones. La WFC3 aún puede enviar imágenes de alto valor científico que complementarán las imágenes de Júpiter tomadas con telescopios desde tierra.
Esta es una imagen de Júpiter en colores naturales como se lo aprecia en la luz visible.
Más información en:
http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2009/23/

