XMM-Newton descubre una piedra Rosetta celestial

3 de septiembre de 2009

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F. Mereghetti & NASA/ ESA/ T.M. Brown (STScI)

El telescopio orbital de rayos X, XMM-Newton, de la Agencia Espacial Europea, ESA, ha descubierto una piedra de Rosetta celestial: la primera vista cercana de una estrella enana blanca, circundando a su estrella compañera que podría explotar, en una clase particular de supernova, en unos pocos millones de años. Estas supernovas se utilizan como faros para medir distancias cósmicas y, fundamentalmente, comprender la expansión del Universo.

Los astrónomos han estado tras el rastro de este misterioso objeto desde 1997, cuando descubrieron que algo estaba emitiendo rayos X cerca de la estrella brillante HD 49798. Ahora, gracias a la sensibilidad superior del XMM-Newton, se pudo acompañar al misterioso objeto a lo largo de su órbita. La observación mostró que era una enana blanca, el corazón muerto de una estrella, arrojando al espacio su brillo en rayos X.

Sandro Mereghetti, del INAF-IASF Milán, Italia, y sus colaboradores también descubrieron que ésta no era una enana blanca ordinaria. Midieron su masa y encontraron que era dos veces mayor de la que se esperaba. Muchas de las enanas blancas encierran 0,6 masas solares dentro de un objeto del tamaño de la Tierra. Esta particular enana blanca contiene, al menos, el doble de masa, pero tiene un diámetro de sólo la mitad del de la Tierra. Además, rota una vez cada 13 segundos, más rápido que cualquier otra enana blanca conocida.

La determinación de la masa es confiable porque los datos del seguimiento de XMM-Newton permitieron a los astrónomos usar el método más sólido para “pesar” una estrella, el que usa la física gravitacional inventada por Isaac Newton en el siglo 17. Lo más probable es que la enana blanca haya crecido hasta su inusual masa robando gas de su estrella compañera, un proceso conocido como acreción. A 1,3 masas solares, la enana blanca está ahora cerca de un peligroso límite.

Cuando una enana blanca crece más allá de 1,4 masas solares, se supone que explota o colapsa para formar un objeto aún más compacto, conocido como estrella de neutrones. La explosión de una enana blanca es la principal explicación para las supernovas tipo Ia, eventos brillantes que son usados como faros estándares por los astrónomos para medir la expansión del Universo. Hasta ahora, los astrónomos no han sido capaces de encontrar una enana blanca en acreción en un sistema binario, donde la masa podría ser determinada con mayor precisión.

“Ésta es la piedra de Rosetta de las enanas blancas en un sistema binario. Nuestra precisa determinación de las masas de dos estrellas es crucial. Podemos ahora estudiar esto aún más y tratar de reconstruir su pasado y, así, poder calcular su futuro”, dice Mereghetti.

Ese futuro es espectacular. La estrella posiblemente explotará en unos pocos millones de años. Aunque está lo suficientemente lejos como para no dañar a la Tierra, está lo necesariamente cerca como para convertirse en un extraordinario espectáculo celestial para la vista. Los cálculos sugieren que brillará inicialmente con la intensidad de la Luna llena y será tan brillante que se la podrá ver a plena luz del día, a simple vista.

A nuestros descendientes les espera un verdadero show. Gracias a XMM-Newton, ya podemos comenzar a esperarlo.

El artículo intitulado ‘An ultra massive fast-spinning white dwarf in a peculiar binary system’, por S Mereghetti, A Tiengo, P Esposito, N La Palombara, GL Israel, L. Stella, se publica en la edición de la revista Science, del 4 de septiembre de 2009.

Más información en:

http://www.esa.int/esaSC/SEM4F8LW3ZF_index_0.html

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