29 de septiembre de 2009
La misión Lunar Crater Observation and Sensing Satellite LCROSS, de la NASA, basándose en un nuevo análisis de los datos lunares disponibles, ha cambiado el cráter que era su objetivo del Cabeus A al Cabeus propiamente dicho.
La decisión se tomó basándose en una evaluación continua de los datos disponibles y las consultas y sugerencias de los miembros del equipo científico de LCROSS y de la comunidad científica, incluyendo expertos en impactos, observadores en la tierra y el espacio, y observaciones de las naves Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) y Lunar Prospector (LP), de la NASA, Chandrayaan-1 de la agencia espacial de la India, ISRO, y Kaguya de la agencia espacial japonesa, JAXA. Esta decisión fue provocada por el mejor conocimiento que se dispone ahora sobre las concentraciones de hidrógeno en la región de Cabeus, incluyendo la correlación cruzada entre los últimos resultados de los datos de LRO y LP.
El consenso general de los expertos lunares, dirigidos por el equipo científico de LCROSS, es que Cabeus presenta, con el mayor nivel de certidumbre, las concentraciones más altas de hidrógeno del polo sur lunar.
Posteriores análisis de los modelos de terrenos más actualizados aportados por la nave espacial Kaguya y por el instrumento Lunar Orbiter Laser Altimeter (LOLA) a bordo de LRO, fue importante en el proceso de decisión. Los modelos muestran un pequeño valle, en el borde perimetral de Cabeus, que debería ser más alto, lo que permitirá a la luz del sol iluminar la nube de material que será expulsada el 9 de octubre de 2009, y mucho antes de lo previamente estimado para Cabeus. Mientras que el material expulsado tiene que volar a la mayor altitud posible para que pueda ser observado desde los observatorios en la Tierra, la sombra provocada por una gran montaña a lo largo del borde de Cabeus, proporciona un fondo excelente y de alto contraste, para las mediciones de las eyecciones y del vapor.
El equipo de LCROSS concluyó que Cabeus ofrece la mejor oportunidad para cumplir con los objetivos de la misión. El equipo evaluó críticamente y defendió con éxito el cambio en la oficina del Lunar Precursor Robotic Programm (LPRR). El cambio en el cráter de impacto se incluyó en la rutina de la última maniobra de corrección de trayectoria de LCROSS, la TCM7.
Durante los últimos días de la misión, el equipo LCROSS seguirá perfeccionando el punto exacto de impacto dentro del cráter Cabeus para prever algunas marcas y para maximizar la iluminación solar del penacho de los desechos y las observaciones desde la Tierra.
Más información en:
Entradas Relacionadas:
Etiquetas: NASA, sonda lunar

