6 de octubre de 2009
El telescopio espacial Spitzer, de la NASA, ha descubierto un enorme anillo alrededor de Saturno, por mucho, el mayor entre los muchos anillos del planeta gigante. El nuevo cinturón se encuentra en los confines del sistema de Saturno, con una órbita inclinada 27 grados respecto al plano del anillo principal. La mayor parte de su material se inicia a alrededor de seis millones de kilómetros de distancia del planeta y se extiende hacia afuera hasta alrededor de otros 12 millones de kilómetros. Una de los satélites naturales más alejados de Saturno, Febe, circula dentro del anillo recién descubierto y es probable que sea la fuente de su material.
El nuevo halo de Saturno es demasiado grueso. Su altura vertical es de aproximadamente 20 veces el diámetro del planeta. Se necesitarían unos mil millones de Tierras apiladas para llenar el anillo.
“Éste es un anillo de tamaño extra grande”, dijo Anne Verbiscer, astrónoma de la Universidad de Virginia, en Charlottesville. “Si pudiésemos ver el anillo a simple vista, abarcaría el ancho de dos lunas llenas en el cielo, una a cada lado de Saturno”. Verbiscer; Douglas Hamilton, de la Universidad de Maryland, en College Park; y Michael Skrutskie, de la Universidad de Virginia, en Charlottesville, son los autores de un artículo sobre el descubrimiento que se publicará en la revista Nature.
El anillo en sí es tenue, compuesto por una matriz fina de hielo y partículas de polvo. Los ojos infrarrojos de Spitzer fueron capaces de detectar el brillo del polvo frío de la banda. El telescopio, lanzado en 2003, está actualmente a 107 millones kilómetros de la Tierra, en órbita alrededor del Sol.
El descubrimiento podría ayudar a resolver un enigma de vieja data de una de los satélites naturales de Saturno. Japeto, que tiene una apariencia extraña – un lado es brillante y el otro es realmente oscuro, en un patrón que recuerda al símbolo del yin-yang. El astrónomo Giovanni Cassini detectó, por primera vez, ese satélite, en 1671, y años más tarde percibieron que tenía un lado oscuro, ahora llamado Cassini Regio, en su honor.
Este nuevo anillo que se adiciona al sistema de Saturno podría explicar cómo se produjo Cassini Regio. El anillo está girando en la misma dirección de Febe, mientras Japeto, los demás anillos y la mayoría de los satélites naturales de Saturno, van todos en dirección contraria. Según los científicos, algo del material oscuro y polvoriento del anillo exterior se mueve para adentro, hacia Japeto, golpeando al satélite natural helado como los insectos contra un parabrisas.
“Los astrónomos han sospechado, por mucho tiempo, que existe una conexión entre el satélite exterior de Saturno, Febe, y el material oscuro en Japeto”, dijo Hamilton. “Este nuevo anillo proporciona evidencia convincente de esa relación”.
Verbiscer y sus colegas utilizaron la cámara infrarroja de mayores longitudes de onda, de Spitzer-llamada fotómetro de imágenes multibanda, para escanear a través de un trozo de cielo muy lejos de Saturno y un poco dentro de la órbita de Febe. Los astrónomos tenían el presentimiento que Febe podría estar dando vueltas en un cinturón de polvo formado a partir de sus colisiones menores con cometas – un proceso similar al que se produce alrededor de estrellas con discos de polvo de escombros planetarios. Efectivamente, cuando los científicos dieron un primer vistazo a los datos de Spitzer, saltó la banda de polvo.
El anillo sería difícil de ver con telescopios de luz visible. Sus partículas son difusas y pueden incluso extenderse más allá de la mayor parte del material del anillo a lo largo de todo el camino a Saturno y a lo largo de todo el camino hacia el espacio interplanetario. El número relativamente pequeño de partículas en el anillo no puede reflejar mucha luz visible, en especial hacia fuera de la órbita de Saturno, donde la luz solar es débil.
“Las partículas están tan separadas que si se estuviera de pie en el anillo, ni siquiera lo sabría”, dijo Verbiscer.
Spitzer fue capaz de sentir el resplandor del polvo frío, de sólo unos 80 K. Los objetos fríos brillan con radiación infrarroja térmica, por ejemplo, incluso una taza de helado es ardiente en la luz infrarroja. “Al enfocarse en el brillo del polvo frío de la banda, Spitzer hizo sencillo el hallazgo”, dijo Verbiscer.
Estas observaciones fueron hechas antes que Spitzer se quedara sin refrigerante, en mayo de 2009, y comenzara la etapa “cálida” de su misión.
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Etiquetas: infrarrojo, Saturno, sistema de anillos, Spitzer

