Fusión celestial proporciona destellantes resultados

13 de octubre de 2009

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NASA/ ESA/ A. Evans (Stony Brook Univ.)

Una imagen reciente del telescopio espacial Hubble de ESA/NASA captura la que parece ser una de las galaxias más brillantes y bizarras, pero es en realidad el resultado de un par de galaxias espirales que recuerdan a nuestra Vía Láctea, chocando entre sí, a grandes velocidades. El producto de esta drástica colisión, llamado NGC 2623 o Arp 243, está a alrededor de 250 millones de años luz, en la constelación de Cancer (el Cangrejo).

No es sorpresa que las galaxias interactuantes se produzcan, mutuamente, drásticos efectos. Los estudios han revelado que, a medida que las galaxias se aproximan, cantidades masivas de gas son arrastradas desde cada galaxia hacia el centro de la otra, hasta que, al final, las dos se fusionan en una galaxia masiva. El objeto en la imagen, NGC 2623, está en la última etapa del proceso de  fusión con los centros del par de galaxias originales, ahora fundiéndose en un solo núcleo. No obstante, extendiéndose desde el centro, hay dos colas gigantes de jóvenes estrellas mostrando que está aconteciendo una fusión. Durante tal colisión, el drástico intercambio de masas y gases inicia el proceso de formación estelar, visto aquí en ambas colas.

La prominente cola más baja está ricamente poblada con brillantes cúmulos estelares, 100 de ellos encontrados en estas observaciones. Los grandes cúmulos estelares, observados por el equipo en las galaxias fusionadas, son más brillantes que los cúmulos más brillantes que vemos en nuestra vecindad. Estos cúmulos estelares pueden haberse formado como parte de un bucle de material estirado asociado a la cola del norte, o quizá de formaron de restos cayendo hacia dentro del núcleo. Además de esta región activa de formación estelar, ambos brazos galácticos alojan muchas estrellas jóvenes en etapas tempranos de su evolución.

Algunas fusiones (incluyendo a NGC 2623) pueden resultar en un núcleo galáctico activo, donde uno de los agujeros negros supermasivos encontrados en los centro de las galaxias originales es puesto  en acción. La materia es arrastrada hacia el agujero negro, formando un disco de acreción. La energía provocada por el movimiento frenético calienta el disco, causando que éste emita a lo largo de un ancha franja del espectro electromagnético.

NGC 2623 es tan brillante en el infrarrojo que encaja en el grupo de galaxias infrarrojas muy luminosas (LIRG) y ha sido extensamente estudiada como parte del proyecto Relevamiento LIRG de Todo el Cielo de los  Grandes Observatorios, conocido por su sigla en inglés, GOALS, que combina información de algunos de los telescopios espaciales más avanzados, incluyendo al Hubble. Datos adicionales de telescopios infrarrojos y de rayos X pueden, además, caracterizar objetos como núcleos de galaxias activas y formación estelar nuclear, revelando lo que no es visible en las longitudes de onda del espectro visible.

El proyecto GOALS incluye datos del telescopio espacial Hubble de ESA/NASA, el telescopio espacial Spitzer , el Observatorio Chandra de rayos X y el Explorador de Evolución de Galaxias (GALEX), los tres de la NASA. Los esfuerzos conjuntos de estas poderosas instalaciones de observación, han provisto un claro dibujo de nuestro Universo local.

Los datos usados para esta imagen de composición de colores fueron tomados en 2007 por la Cámara Avanzada para Relevamientos ACS, a bordo del Hubble. Las observaciones fueron dirigidas por el astrónomo Aaron S. Evans. Un equipo de más de 30 astrónomos, incluyendo a Evans, publicó recientemente un importante estudio general, detallando los primeros resultados del proyecto GOALS.

Observaciones del telescopio de la Misión de Espejos Múltiples de rayos X, XMM-Newton, de ESA, contribuyeron a la comprensión  de NGC 2623, por parte de los astrónomos.

Más información en:

http://www.spacetelescope.org/

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