2 de febrero de 2010
El telescopio espacial Hubble ha observado un misterioso desecho en forma de X y chorros de polvo en forma de serpentina que sugieren una colisión frontal entre dos asteroides. Los astrónomos han pensado, desde mucho tiempo, que en el cinturón de asteroides se dan este tipo de colisiones pero nunca se había visto un evento como éste.
Las colisiones entre asteroides son eventos energéticos, con un promedio de velocidad de impacto de aproximadamente 18.000 kilómetros por hora, o cinco veces más rápido que una bala disparada por un rifle. Este objeto parecido a un cometa, fotografiado por el Hubble, se llama P/2010 A2 y fue descubierto inicialmente el 6 de enero de 2010, por el Lincoln Near-Earth Asteroid Research o LINEAR, que es un programa de relevamiento del cielo. Las nuevas imágenes del Hubble tomadas el 25 y 29 de enero de 2010 muestran un patrón complejo en forma de X de estructuras filamentosas cercanas al núcleo.
“Esto es bastante diferente de las cubiertas suaves de polvo que rodean a los cometas normales”, señala el investigador principal David Jewitt, de la Universidad de California en Los Angeles. “Los filamentos están compuestos por polvo y grava, probablemente expulsados recientemente del núcleo. Algunos están doblados hacia atrás por la presión de radiación de la luz solar creando franjas rectas de polvo. Sumergidos en los filamentos hay burbujas de polvo que comparten el movimiento, que probablemente se originaron a partir de cuerpos progenitores pequeños y no visibles”.
El Hubble revela el núcleo principal de P/2010 A2 que se encuentra fuera de su propio halo de polvo. Esto nunca antes se había visto en un objeto semejante a un cometa. El núcleo se estima que tiene un diámetro aproximado de 140 metros.
Los cometas normales caen hacia las regiones internas del Sistema Solar a partir de reservorios de hielo en el Cinturón de Kuiper y en la Nube de Oort. Cuando un cometa se acerca al Sol, éste se calienta y el hielo cercano a su superficie se evapora y expulsa material desde el núcleo cometario sólido, en forma de chorros o jets. Pero P/2010 A2 puede tener un origen diferente. Orbita las regiones interiores y cálidas del cinturón de asteroides donde sus vecinos cercanos son cuerpos rocosos secos que no tienen materiales volátiles.
Esto deja abierta la posibilidad que la cola compleja de escombros sea el resultado de un impacto entre dos cuerpos, más que el simple derretimiento del hielo del objeto progenitor.
“Si esta explicación es correcta, dos pequeños y previamente desconocidos asteroides recientemente colisionaron, creando una lluvia de escombros que se desplaza en una cola opuesta al sitio de la colisión por la presión de la luz solar”, señala Jewitt.
El núcleo principal de P/2010 A2 podría ser el remanente que sobrevivió a esta llamada colisión a híper velocidad”.
“La apariencia filamentosa de P/2010 A2 es diferente de cualquier cosa vista anteriormente en imágenes del Hubble de cometas normales, consistente con la acción de un proceso diferente”, señala Jewitt. Un origen por impacto podría ser consistente con la ausencia de gas en el espectro obtenido usando telescopios terrestres.
El cinturón de asteroides contiene abundante evidencia de colisiones antiguas que han dejado fragmentos de los objetos precursores. La órbita de P/2010 A2 es consistente con el grupo de asteroides de la familia Flora, producido por las colisiones y la fragmentación subsecuente ocurrida hace 100 millones de años. Uno de esos fragmentos de esa colisión pudo haber impactado nuestro planeta hace 65 millones de años y ocasionado la extinción de los dinosaurios. Pero hasta ahora, ninguna colisión asteroide-asteroide había sido captada “en el acto”.
Al tiempo de las observaciones del Hubble, el objeto estaba a aproximadamente 290 millones de kilómetros del Sol y a 145 millones de kilómetros de la Tierra. Las imágenes del Hubble fueron captadas con el nuevo instrumento denominado Wide Field Camera 3 (WFC3).
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