Hermosa imagen de una escultura cósmica

24 de febrero de 2010

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ESO

La organización Observatorio Europeo Austral, ESO, acaba de presentar esta nueva e impactante imagen de NGC 346, la zona de formación estelar más brillante de nuestra galaxia vecina, la Pequeña Nube de Magallanes, ubicada a unos 210 mil años luz de distancia en dirección de la constelación Tucana (el Tucán). La luz, el viento y el calor producidos por estrellas masivas dispersaron el resplandeciente gas dentro y en los alrededores de este cúmulo estelar, formando, en torno, una sutil estructura nebulosa que semeja una tela de araña. NGC 346, al igual que otras bellas escenas astronómicas, es una estructura evolutiva que cambia a medida que pasan los eones. Aún se formarán nuevas estrellas a partir de la materia dispersa en el área, las que se irán encendiendo, dispersando así los restos de gas y polvo, y esculpiendo grandes ondas y alterando el aspecto de este llamativo objeto.

NGC 346 abarca aproximadamente 200 años luz, una zona que equivale a cincuenta veces la distancia entre el Sol y su vecina estelar más próxima. Los astrónomos clasifican a NGC 346 como un cúmulo abierto de estrellas, indicando que toda este enjambre de estrellas se formó a partir de la misma nube colapsada de materia. La nebulosa que contiene a este puñado de estrellas brillantes se conoce como “nebulosa de emisión”, debido a que el gas en su interior ha sido calentado por las estrellas hasta comenzar a emitir su propia luz, similar a lo que ocurre  con el gas de neón utilizado para la iluminación publicitaria.

Muchas estrellas de NGC 346 son relativamente jóvenes, a escala cósmica, con nacimientos que datan de hace sólo unos pocos millones de años. Los poderosos vientos expulsados por una estrella masiva son los responsables de esta última ronda de nacimientos estelares, debido a que comprimieron grandes cantidades de materia, primer paso crítico para que se enciendan nuevas estrellas. Esta nube de material, entonces, colapsa debido a su propia gravedad, hasta que algunas regiones se vuelven densas y lo suficientemente calientes para comenzar a rugir como una brillante caldera de fusión nuclear, es decir, una estrella, que iluminará los escombros residuales de gas y polvo. En regiones lo suficientemente congestionadas, como NGC 346, con altos niveles de recientes nacimientos estelares, el resultado es esta vista gloriosa y refulgente captada por nuestros telescopios.

NGC 346 se encuentra en la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia enana ubicada a unos 210 mil años luz de la Tierra, cercana a nuestro hogar, la mucho más grande Vía Láctea. Al igual que su hermana, la Gran Nube de Magallanes, la Pequeña Nube de Magallanes es visible a simple vista en el hemisferio sur y ha servido como laboratorio extragaláctico para que los astrónomos estudien la dinámica de la formación estelar.

Esta imagen, en particular, fue obtenida usando el instrumento Wide Field Imager (WFI), instalado en el telescopio de 2,2 metros de MPG/ESO en el Observatorio La Silla, en Chile. Imágenes como éstas ayudan a los astrónomos a realizar la crónica del nacimiento y la evolución de las estrellas, al mismo tiempo que ofrecen ideas de cómo el desarrollo estelar influye en la apariencia del ambiente cósmico a lo largo del tiempo.

Más información en:

http://www.eso.org/

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