Hubble fotografía al peso pesado del Triplete de Leo

8 de abril de 2010

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NASA/ ESA/ HHT (STScI/AURA)- ESA/Hubble Collaboration

El telescopio espacial Hubble ha fotografiado una espectacular vista del  más grande “protagonista” del Triplete de Leo, una galaxia con una anatomía inusual: presenta brazos espirales asimétricos y un núcleo aparentemente desplazado. La peculiar anatomía está muy probablemente causada por el tirón gravitacional de los otros dos miembros del trío.

La inusual galaxia espiral Messier 66 está localizada a una distancia aproximada de 35 millones de años luz, en la constelación de Leo. Junto con Messier 65 y NGC 3528, Messier 66 es la tercera del Triplete de Leo, un trío de galaxias espirales interactuando, parte del grupo más grande de Messier 66. Messier 66 gana en tamaño sobre sus compañeras del Triplete: tiene cerca de 100.000 años luz de diámetro.

Messier 66 es la orgullosa dueña de exclusivos brazos espirales asimétricos, los cuales parecen subir por sobre el disco principal de la galaxia y un núcleo aparentemente desplazado. Esta asimetría es inusual;  más usuales son densas ondas de gas, polvo y viento de estrellas nacientes cerca del centro galáctico dispuestas de una manera simétrica. Los astrónomos creen que Messier 66 tuvo, alguna vez, una forma ordenada y, muy probablemente, ha sido distorsionada por el tirón gravitacional de sus dos vecinas.

El Hubble ha tomado imágenes de líneas notables de polvo y cúmulos de estrellas brillantes a lo largo de los brazos espirales de Messier 66, en fino detalle, con la Cámara Avanzada para Relevamientos ACS. Los cúmulos estelares (fotografiados en regiones azules y rosáceas en la imagen) son herramientas clave para los astrónomos ya que se usan como indicadores de cómo se forman las galaxias madre, a lo largo del tiempo.

Messier 66 ostenta un notable récord de explosiones de supernovas. La galaxia espiral ha alojado tres supernovas desde 1989, la última ocurrida en 2009. Una supernova es una explosión estelar que momentáneamente puede brillar tanto como la galaxia entera que la hospeda. Ésta, luego, se va apagando en un período que puede durar semanas o meses. Durante su muy corta vida, la supernova radia tanta energía como la que el Sol radiaría en un período de alrededor de 10 mil millones de años.

Más información en:

http://www.spacetelescope.org/news/html/heic1006.html

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