Messenger revela nueva información acerca de Mercurio

15 de julio de 2010

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NASA

La primera nave espacial diseñada por la NASA para orbitar a Mercurio le está dando a los científicos una nueva perspectiva de la atmósfera y evolución del planeta.

Lanzada en agosto de 2004, la sonda Mercurio, Superficie, Ambiente Espacial, Geoquímica y Rango, conocida como Messenger, ha llevado a cabo su tercer y último sobrevuelo a Mercurio, en septiembre de 2009. La sonda completó una maniobra crítica utilizando la gravedad del planeta para mantenerse en la trayectoria para entrar en órbita alrededor de Mercurio, el próximo año.

Los datos del sobrevuelo final han revelado las primeras observaciones de las emisiones de iones en la exosfera (o atmósfera delgada) de Mercurio; nueva información acerca de las subtormentas magnéticas del planeta, y la evidencia de actividad volcánica más joven de lo que se había registrado con anterioridad. Los resultados se presentan en tres artículos publicados en la edición en línea del 15 de julio de 2010 de Science Express.

La distribución de los elementos químicos individuales que la nave vio en la exosfera de Mercurio varían en todo el planeta. Detallados perfiles de altitud de esos elementos en la exosfera sobre los polos norte y sur del planeta también se midieron por primera vez.

“Estos perfiles mostraron una variabilidad considerable en la distribución del sodio, calcio y magnesio, lo que indica que varios procesos están operando y que un determinado proceso puede afectar a cada elemento de manera muy diferente”, dijo Ron Vervack, autor principal de uno de los artículos y participante científico de la nave espacial, por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad  Johns Hopkins (APL), en Laurel, Maryland.

La emisión de calcio ionizado en la exosfera de Mercurio fue observada, por primera vez, durante el sobrevuelo. La emisión estaba concentrada en una porción relativamente pequeña de la exosfera; la mayoría de las emisiones se producen cerca del plano ecuatorial.

En sus dos primeros sobrevuelos a Mercurio, la sonda captó imágenes que confirman que la historia temprana del planeta ha estado marcada por el vulcanismo generalizado. El tercer sobrevuelo de la nave espacial reveló un nuevo capítulo en esa historia dentro de una cuenca de impacto de 180 millas de diámetro que se encuentra entre las más jóvenes cuencas vistas hasta ahora. La cuenca, nombrada recientemente como Rachmaninoff, cuenta con una planta interior llena de suaves llanuras que se diferencian en el color de su entorno. Estas planicies con cráteres dispersos son más jóvenes que la cuenca que llenan y, aparentemente, se formaron a partir de material que una vez fluyó por la superficie.

“Interpretamos estos llanos como los más jóvenes depósitos volcánicos que hemos encontrado hasta ahora sobre Mercurio”, dijo Louise Prockter, uno de los científicos del proyecto de la nave espacial adjunto en el APL y autor principal de uno de los tres artículos. “Otras observaciones sugieren que en el planeta se extendió el vulcanismo por un lapso mucho mayor de actividad de lo que se había pensado, tal vez se haya extendido hasta bien entrada la segunda mitad de la historia del Sistema Solar”.

Por primera vez, la nave reveló algo similar a subtormentas formándose o cargándose de energía magnética en la cola magnética de Mercurio. Los aumentos en la energía medida en la cola magnética de Mercurio son muy grandes. Ellos se producen rápidamente, durando sólo dos o tres minutos de principio a fin. Estos aumentos de la energía magnética en la cola de Mercurio son aproximadamente 10 veces mayores que en la Tierra, y los eventos similares a subtormentas, siguen su curso alrededor de 50 veces más rápidamente.

Las subtormentas magnéticas son perturbaciones del clima espacial que se producen de forma intermitente en la Tierra, por lo general varias veces al día, y duran de una a tres horas. Las subtormentas terrestres están acompañadas por una serie de fenómenos, como las majestuosas auroras vistas en los cielos del Ártico y de la Antártida. Las subtormentas también están asociados con eventos peligrosos de partículas energéticas que pueden causar estragos en los satélites de comunicaciones y de observación de la Tierra.

“La carga y descarga tan extremas de las colas observadas en Mercurio implican que la intensidad relativa de las subtormentas debe ser mucho mayor que en la Tierra”, dijo James A. Slavin, físico espacial del Centro de Vuelos  Espaciales Goddard, de la NASA Space Flight Center en Greenbelt, Maryland, y miembro del equipo científico de la nave y autor principal de otro escrito.

Las nuevas medidas permiten una novedosa comprensión sobre la duración de las subtormentas de Mercurio. Los científicos esperan medidas más amplias cuando la nave esté en órbita.

“Cada vez que hemos encontrado a Mercurio, hemos descubierto nuevos fenómenos”, dijo Sean Solomon, investigador principal de la misión en la Institución Carnegie de Washington. “Estamos aprendiendo que Mercurio es un planeta muy dinámico, y así lo ha sido a lo largo de su historia. Después que MESSENGER haya sido con seguridad insertada en órbita alrededor de Mercurio, en marzo, vamos a estar listos para asistir a un espectáculo fabuloso”.

Además de sobrevolar Mercurio, la nave espacial sobrevoló la Tierra en agosto de 2005 y Venus en octubre de 2006 y junio de 2007. Aproximadamente el 98 por ciento de la superficie de Mercurio ha sido fotografiada por la nave de la NASA. Después que esta nave espacial entre en órbita alrededor de Mercurio para un estudio de un año de duración del planeta, se observarán las regiones polares, que son las únicas zonas del planeta no observadas.

La nave fue diseñada y construida por el APL. La misión está dirigida y operada por APL para la Dirección de Ciencia Espacial de la NASA, en Washington.

Más información en:

http://www.nasa.gov/

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