18 de agosto de 2010
El Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins, con la ayuda de las compañías Boeing e Iridium Communications Inc., ha implementado con éxito un nuevo sistema para monitorear el ambiente espacial de la Tierra.
Conocido como el Experimento de Respuesta Electrodinámica Planetaria y Magnetosférica Activa o AMPERE, por sus siglas en inglés, el sistema proporciona mediciones en tiempo real del campo magnético mediante satélites comerciales, como parte de una nueva red de observación para pronosticar el clima en el espacio. Éste es el primer paso en el desarrollo de un sistema que permite el seguimiento durante 24 horas de la respuesta de la Tierra a las explosiones de plasma supersónicas eyectadas por el Sol, a velocidades de recolección lo suficientemente rápidas como para permitir a los pronosticadores predecir, en un día, los efectos del clima espacial.
“Este hito nos lleva un paso más cerca de las predicciones precisas del clima espacial alrededor de la Tierra”, dijo el Dr. Brian J. Anderson, investigador principal del APL, el científico que encabeza el programa. “Las tormentas solares pueden interrumpir el servicio de los satélites y dañar las redes de telecomunicaciones, causando apagones e incluso poniendo en peligro aviones a gran altura. La próxima ola de tormentas solares se producirá en los próximos tres a cinco años, y la reciente actividad solar es sólo el comienzo de una larga temporada de clima espacial tormentoso”. El calendario de AMPERE viene justo porque necesitamos este sistema para ayudarnos a entender cómo las tormentas solares perturban el ambiente espacial y desarrollar una vigilancia fiable y pronosticar las principales tormentas espaciales”.
El equipo de ingeniería de Boeing y científicos del APL han demostrado que el programa produce mediciones continuas y en tiempo real del campo magnético alrededor de toda la Tierra simultáneamente con hasta 100 veces mayor densidad de muestreo que lo que antes era posible.
“Las corrientes eléctricas que vinculan la atmósfera superior de la Tierra con el espacio – esas mismas corrientes que generan las auroras boreales – también producen marcas magnéticas que sólo pueden ser percibidas desde el espacio”, dice el Dr. Anderson. “Este logro del equipo de AMPERE es un gran avance de la ciencia que permite la primera observación global continua del clima espacial”.
El programa AMPERE es financiado por una donación de 4 millones de dólares de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) para el Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins. El laboratorio, trabajando junto a Boeing, se asoció con Iridium para introducir esta nueva capacidad mediante el uso de la constelación de satélites comerciales de Iridium.
“La NSF está orgullosa y encantada de ser la catalizadora de este proyecto de avanzada”, dijo el Dr. Therese Jorgensen, director de programas en la División de Ciencias Atmosféricas y Geoespaciales de la NSF, que patrocina AMPERE. “AMPERE es un proyecto sumamente interesante y novedoso que une los mejores científicos de la Universidad junto con activos espaciales comerciales y conocimientos técnicos de la industria para abrir una nueva ventana a la respuesta de nuestro planeta a la actividad solar”.
Boeing actualmente controla la recopilación de datos, procesamiento y empaquetado de la flota de satélites de Iridium para AMPERE y transfiere las muestras de campo magnético al Centro de Datos Científicos en el APL, donde los datos son procesados para proveer vistas globalmente integradas del ambiente espacial de la Tierra. Aprovechando más de nueve años de operaciones y soporte de mantenimiento a la flota de satélites Iridium, Boeing fue capaz de crear una nueva ruta de datos para transferir las muestras del campo magnético de los satélites a la estación terrestre – proporcionando los datos en tiempo real y hasta 100 veces más frecuentemente que antes. Partiendo de esta innovación, AMPERE proporciona datos cada 2 a 20 segundos de cada satélite Iridium y los datos están disponibles en minutos para su análisis. Anteriormente, los datos eran muestreados sólo una vez cada tres minutos y estaban disponibles para su análisis recién al día siguiente.
“Este programa proporciona un modelo de una asociación pública / privada exitosa entre las comunidades científicas, académicas y la industria”, dijo Steve Oswald, vicepresidente y gerente general del Sistema de Seguridad e Inteligencia del Boeing. “Juntos, este equipo responderá preguntas científicas críticas acerca de nuestro planeta”.
AMPERE utiliza la red de Iridium de 66 satélites de comunicación terrestres de órbita baja (LEO), el único sistema capaz de proporcionar una visión completamente global.
“El programa AMPERE valida el potencial para el uso de sensores en los satélites LEO Iridium para proporcionar visibilidad sin precedentes sobre la superficie completa de la Tierra y su atmósfera”, dijo Don Thoma, vicepresidente ejecutivo de Marketing de Iridium. “Estamos activamente en las discusiones con los socios de la comunidad científica para incorporar observación de amplia gama de la Tierra y misiones de teleobservación remotas a través de cargas útiles alojadas en Iridium NEXT, nuestros satélites de próxima generación”.
El paso siguiente para los científicos de APL será desarrollar las herramientas de análisis para evaluar y prevenir tormentas geomagnéticas en el espacio. Esta fase del proyecto está en agenda, y la primera versión de los productos de clima espacial de AMPERE para la comunidad científica está planificada para el cuarto trimestre de 2010.
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Etiquetas: clima espacial, magnetosfera, Tierra

