31 de agosto de 2011
Un equipo de astrónomos europeos utilizó el telescopio VLT de la organización Observatorio Europeo Austral, ESO, en Cerro Paranal, Chile, para localizar una estrella en la Vía Láctea que, para muchos, no debería existir. Los científicos descubrieron que esta estrella está compuesta casi totalmente por hidrógeno y helio, con cantidades muy pequeñas de otros elementos químicos. Esta inusual composición la coloca en la “zona prohibida” de una teoría de formación estelar ampliamente aceptada, lo que implica que esta estrella es prácticamente imposible. Los resultados aparecerán en la edición del 1 de septiembre de 2011 de la revista Nature.

