24 de noviembre de 2009
Los primeros grandes agujeros negros en el Universo parecen haberse formado y crecido dentro de gigantescos capullos parecidos a estrellas, que contuvieron su poderosa radiación de rayos X y evitaron que los gases circundantes se escaparan, según un nuevo estudio liderado por la Universidad de Colorado en Boulder (CU-Boulder).

