27 de agosto de 2009
(Nota de Iván Jiménez Montalvo) Las primeras imágenes proporcionadas por GTC y su instrumento OSIRIS son, además de científicas, poéticas. Una galaxia remolino, una nebulosa esquimal, un enjambre de galaxias conocido como Corona Borealis, una fábrica de supernovas, la evocadora agrupación de galaxias Los ojos de Markarian… No cabe duda: la Astronomía tendría que escribirse en verso. Cuando los astrónomos observan por las noches deberían colgar en la puerta el mismo cartel que ponía el poeta Saint-Pol-Roux cuando se iba a dormir: “el poeta trabaja”.

