12 de agosto de 2010
Hay lugares en el espacio donde la fuerza gravitacional entre un planeta y el Sol se equilibran, permitiendo que otros cuerpos más pequeños puedan permanecer estables. Estos lugares son llamados ‘puntos Lagrangianos’. Los llamados asteroides Troyanos se han encontrado en algunos de estos puntos estables cerca de Júpiter y Neptuno. Los Troyanos comparten la órbita planetaria y ayudan a los astrónomos a comprender cómo se formaron los planetas y cómo ha evolucionado el Sistema Solar.
Ahora, Scott Sheppard, del Departamento de Magnetismo Terrestre de la Institución Carnegie, y Chad Trujillo, del Observatorio Gemini, han descubierto el primer asteroide troyano, 2008 LC18, en una región de estabilidad difícil de detectar en Neptuno, llamado el punto Lagrangiano L5. Ellos usaron el descubrimiento para estimar la población de asteroides y encontrar que es similar a la del punto L4 de Neptuno. La investigación se publica en la edición online del 12 de agosto de 2010, de Science Express.

