11 de agosto de 2010
Los astrónomos han encontrado misteriosos lazos gigantes de luz ultravioleta en galaxias viejas y masivas, que parecen estar disfrutando de una segunda posibilidad de vida. De alguna manera, a estas galaxias “con un pie en la sepultura” se les ha infundido gas fresco para formar nuevas estrellas que alimentan estos anillos verdaderamente gigantescos, algunos de los cuales podrían rodear varias galaxias como la Vía Láctea.
El descubrimiento de estos anillos implica que las galaxias hinchadas presuntamente “muertas” y carentes de formación de estrellas pueden ser reavivadas con nacimientos de estrellas, y que la evolución galáctica no procede directamente de la cuna a la tumba.

